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¿Preocupado por el “Sexting” de los adolescentes?

por Gabriel Agatiello, SSE TM Iberia

El concepto de sexting se utiliza para hacer referencia al envío de contenidos eróticos o pornográficos a través del teléfono móvil y es fruto de la contracción de las palabras inglesas sex y texting. Inicialmente esta palabra se acuñó para referirse al envío de mensajes de texto SMS de contenido sexual, pero la evolución de los dispositivos móviles y sus mayores capacidades para enviar fotos y vídeos, ha hecho que el sexting sea un concepto más amplio y una práctica extendida entre los adolescentes.

A pesar de la información alarmante difundida en los últimos tiempos sobre la práctica del sexting, esto todavía no se ha convertido en una epidemia entre los jóvenes.

Según un reciente estudio titulado “Proyecto de Vida Americana e Internet”, realizado por Pew Research Center, sólo el 4% de los adolescentes que poseen teléfono móvil con edades comprendidas entre los 12 y los 17 años han reconocido haber enviado a otras personas fotos personales, desnudos o semi-desnudos, en actitud provocativa o de contenido sexual a través de mensajes de texto.

Por su parte, el 15% afirma haber recibido tales mensajes con dicho contenido. Actualmente hay muchos jóvenes enviando y recibiendo fotografías personales de carácter íntimo.

“Según esto, podemos concluir que, definitivamente, el sexting es un problema, no sólo una tendencia que esté en aumento, debido a los riesgos a los que se exponen quienes lo practican, pues estos contenidos pueden distribuirse en Internet, ser motivo de chantaje, acoso, … llegando incluso a conllevar problemas con la justicia”, aseguran los investigadores de Trend Micro.

Si desea mejorar las oportunidades de que el adolescente no se convierta en parte de ese “reducido” grupo que se dedica al sexting, Trend Micro facilita unas sencillas sugerencias:

  • Lo primero y más importante, los padres deben encargarse directamente de pagar la factura de teléfono de sus hijos. Según la investigación, el 17% de los adolescentes que pagan su factura envía “sexts” (mensajes de texto con fotografías de contenido erótico o sexual). Por su parte, únicamente el 3% de los jóvenes que no paga su factura, o sólo pagan una parte del coste de la misma, envían estas imágenes.
  • En segundo lugar, es recomendable limitar el número de mensajes de texto que el adolescente puede enviar. Sólo el 8% de los adolescentes que practican sexting tienen restringido el número de mensajes de texto o de otros mensajes que pueden enviar, mientras que, se ha encontrado que el 28% de aquellos que no practican sexting tienen fijado un límite de mensajes por sus padres.

Todo esto se reduce, una vez más, a la necesidad de implicación de los padres. Cuanto más acceso tengan al teléfono móvil de sus hijos y más control tengan sobre el uso que estos hacen de estos dispositivos, es menos probable que ellos se comporten de una manera poco aceptada socialmente o incluso que puedan verse implicados en algún proceso legal.

Permanece seguro a la hora de compartir archivos P2P

Cuando te gusta una canción, una foto o una película, es normal que quieras compartirla con otras personas. Los servicios para compartir archivos peer-to-peer (P2P) facilitan enormemente esta actividad. Sin embargo, los retos y riesgos que se están encontrando relacionados con la seguridad, el cumplimiento de las normativas y la manera legal para distribuir tus propios archivos multimedia y acceder a otros archivos, van en aumento.

Para ayudar y facilitar la tarea al cada vez mayor número de usuarios de todas las edades a la hora de utilizar redes P2P, Trend Micro proporciona unos rápidos y sencillos consejos que conviene tener en cuenta:

1.- Sé legal. Descarga música y otros contenidos de sitios legales en los que puedes encontrar información para compartir, y sigue siempre las reglas que te indican en dichos sitios.

2.- Estate alerta. Cuando instales un software para compartir archivos, Trend Micro recomienda ir despacio y asegurarse de que no se está dando la aprobación para compartir información privada u otros contenidos de tu equipo con todo el mundo.

3.- Mira y comprueba los comentarios de los usuarios. Los nombres de los archivos P2P pueden ser engañosos, por lo que es recomendable leer los comentarios y comprobar su clasificación antes de proceder a la descarga para asegurarte de que no te encuentras con una desagradable sorpresa.

4.- Habla y comenta estos temas. Si tienes hijos, háblales sobre los medios que son más apropiados para ellos, escucha su opinión al respecto y enséñales a ser precavidos y a tener cuidado sobre lo que se descargan.

5.- Actualiza el software de seguridad. Los servicios para compartir archivos se han convertido en una alternativa popular para que los cibercriminales carguen e instalen software malicioso en tu PC. Mantén tu software de seguridad actualizado y estarás protegido frente a posibles ataques.

Si deseas obtener información más detallada sobre temas relacionados con esta actividad, puedes descargar el documento “Consejos de Seguridad para Compartir Archivos Peer-to-Peer” de la Safety Guide Library de Trend Micro.


Cyberbullying o acoso en la red

Consejos para proteger a los jóvenes del cyberbullying

El término de Cyberbullying o ciber-acoso se define como el uso de las tecnologías de la información y de las comunicaciones (especialmente de teléfonos móviles e Internet) para molestar, intimidar, excluir o maltratar de forma deliberada a otros. Este fenómeno se da especialmente en las escuelas.

cyberbullyingTrend Micro subraya en que el uso de Internet y la tecnología debería ser una experiencia positiva para la gente joven, y de hecho, lo es para la mayoría de ellos. No obstante, también existen personas que utilizan la tecnología con fines negativos. Cuanto un joven es “bullied”, es decir, intimidado o acosado por Internet o a través del teléfono móvil por sus compañeros, la Red deja de ser un lugar seguro o divertido para ellos pasando a convertirse en una fuente de temor y miedo.

Varios estudios realizados en todo el mundo revelan que más de la tercera parte de la gente joven ha experimentado o ha sido víctima de cyberbullying. Los jóvenes pueden ser participantes, así como víctimas del cyberbullying, y hay riesgos para cualquiera que incurra en esta conducta. Si alguien ha tenido una experiencia de acoso escolar, entonces puede imaginar lo que un usuario siente al ser acosado por un cyberbully que envía mensajes intimidatorios a su móvil o al email, y que deja mensajes hirientes e intimidatorios en sites de redes sociales para hacerle daño.

cyberbully2El cyberbullying o acoso por Internet se ha convertido en una herramienta tecnológica de moda, así como en una pesadilla para las víctimas que la padecen. Por tanto, el envío de mensajes amenazadores o imágenes humillantes, la difusión de secretos o información errónea en chats, la distribución de contenidos hirientes por email o “postear” datos falsos y acosar en redes sociales como Facebook, puede ser considerado como un delito penal.

Trend Micro recomienda
Para ayudar a navegar en este “lado oscuro” de las tecnologías de la comunicación, Trend Micro ofrece a continuación unos consejos que los padres podrán dar a los jóvenes para mantenerse a salvo de cyberbullying:

1.- Piensa en lo que vas a postear. Sé precavido o cuidadoso con cualquier información personal que compartas online, incluso con aquellos que conoces, con los emails privados, las conversaciones y los mensajes de texto. Recuerda que la información podría ser publicada por cualquiera con quién la compartas.

2.- Sé agradable online. Esto puede sonar simple, pero si haces comentarios irrespetuosos en la Red existe mayor probabilidad de que te conviertas en víctima de cyberbullying. Trata a la gente como a ti te gustaría que te trataran.

3.- No participes. Aunque tú no seas el agresor no te conviertas en su cómplice, es decir, no permanezcas indiferente ante un acosador. Defiende a la víctima y comenta la situación a tus padres, profesores u otros adultos que tengan capacidad para informar y actuar ante el mal comportamiento.

4.- No seas vengativo. Si alguien dice o hace algo online que te incomoda, es mejor que lo ignores o bien bloquees su contacto. Tomar represalias puede servir únicamente para que el acoso continúe.

5.- Informa de las malas conductas a un conocido. Si alguien continúa haciéndote cyberbullying (online o por teléfono móvil), díselo a tus padres, profesores o a otros adultos en los que confíes.

6.- Comunica la existencia de malas conductas al proveedor de servicio de email, telefonía, mensajería instantánea, redes sociales o cualquier otro servicio online. Es importante que estos estén informados del uso que las personas hacen de sus servicios. Si el contenido es ilegal o no cumple con los términos del servicio, pueden eliminar el contenido denigrante de Internet. Si la actitud es bastante extrema, también puede proporcionar la información de la cuenta y el contenido a las fuerzas de seguridad para cumplir con los procesos legales.

7.- Guarda las pruebas. Si la actitud acosadora persiste, pide ayuda a tus padres u otros adultos para recuperar los mensajes ofensivos, fotos o copias de las conversaciones online. Las formas más graves de cyberbullying deben ser comunicadas a la policía.
Para obtener más información, incluyendo una lista de los contactos más populares de páginas de redes sociales y de mensajería instantánea que puedes utilizar para informar de casos de cyberbullying, puedes descargar la guía de Consejos de Seguridad contra el Cyberbullying de Trend Micro.

Trend Micro colabora con expertos en el área de seguridad online de todo el mundo con el objetivo de ofrecer los mejores consejos, información y herramientas a las familias, profesores y escuelas. Para más información, visite nuestro nuevo site Internet Safety for Kids and Families.

Seguridad de Internet en casa y en la escuela – Parte 2

Artículo original de Lynette T. Owens, Trend Micro

En julio de este año, de camino a mi reunión con el director de TI de un distrito educativo local, tuve que atravesar los pasillos del instituto donde se encontraba su oficina. El edificio, como muchas escuelas públicas, tenía un aspecto fatigado estructuralmente, mostrando las marcas y cicatrices de décadas de estudiantes pasando por sus pasillos. Cualquier persona que lo viera desde la calle se hubiera preocupado por su estado y el hecho de que los niños pasaran unas 7-8 horas al día bajo su techo, 10 meses del año.

Esperaba una reacción similar cuando el director de TI y yo nos sentáramos a discutir la infraestructura tecnológica de la escuela. Imaginé que lo que habría sería un cajón desastre de sistemas nuevos y antiguos y software de varias marcas, comprados por fases, cada vez que entraba una remesa de efectivo. También di por sentado que existiría algún tipo de software de seguridad, pero que sería mínimo.

Lo que me llevó a fijar la reunión fue un artículo publicado en el Washington Post en junio pasado, donde se afirmaba que la tecnología de seguridad, principalmente la que evitaba que los alumnos accedieran a sitios inadecuados, no había funcionado en nuestras escuelas. El periodista argumentaba que esta tecnología de filtrado no era eficaz puesto que los alumnos se las habían ingeniado para burlarla en la escuela, a la par que los profesores no podían acceder a sitios necesarios para la enseñanza en las aulas. Entonces me propuse descubrir la magnitud real de problema.

Mis suposiciones antes de llegar a la reunión eran ciertas solo en parte. El director llevaba en el puesto 4 años y había realizado una serie de cambios, tanto en el equipamiento como en las políticas de uso. Se habían creado laboratorios multimedia para una de las escuelas de educación primaria del distrito, cientos de profesores recibieron portátiles nuevos, se había eliminado el cableado en el instituto y se había instalado aire acondicionado en la sala donde se alojó toda la infraestructura de servidores.

A continuación hablamos del problema del acceso a material inadecuado por parte de los alumnos en las escuelas. No me dio la impresión de estar excesivamente preocupado y no apuntó que hubiera algún problema importante. Me alegró escuchar esto.

No obstante, el director afirmó que necesitaban aumentar la educación tanto de profesores como de alumnos sobre el uso y la seguridad de Internet y de los posibles problemas de seguridad. Creía que la tecnología por sí sola no resolvería todos los problemas que tendría que afrontar con respecto al uso y abuso de Internet en las escuelas. También estaba convencido de que los padres debían ser educados y a la vez educar a sus hijos sobre el uso inapropiado de Internet.

Si nuestros alumnos acceden a Internet en la escuela, entonces se aplican las mismas reglas para su seguridad que las que tienen en casa. Pero no estás allí para supervisarlos. Así que si eres un padre preocupado que desea asegurarse de que sus hijos están seguros cuando usan la red en la escuela, y que la información a la que acceden en línea es segura, hay 5 cosas que se pueden hacer inmediatamente en las escuelas de tus hijos:

1 – Involúcrate en la administración de la escuela. Pregunta al director sobre la seguridad general y las políticas de seguridad que aplican a alumnos y profesores para que su acceso a Internet esté protegido. Numerosas escuelas tienen códigos de conducta para el uso de la tecnología. ¿Cómo se forman profesores y alumnos en esta materia? Asegúrate de que tales políticas y procedimientos también se comunican a los padres y que están disponibles como referencia.

2 – Conoce las medidas disciplinarias existentes para infracciones de normas. ¿Qué ocurre si un profesor muestra contenido cuestionable de Internet en el aula?  ¿Cómo afectará al expediente académico de tu hijo un acceso a contenido inapropiado en un ordenador del colegio? ¿Qué ocurriría si un grupo de alumnos acosara a tu hijo por Internet? ¿Cómo se actuaría en este caso?

3 – Conoce cómo se protege la información personal de tu hijo. Muchas escuelas ahora alojan y publican en la red una cantidad considerable de información personal sobre tu hijo, a la que puedes acceder por Internet. Esto supone numerosas ventajas para todos, pero requiere la implantación de una política consistente de confidencialidad y seguridad así como una infraestructura que la apoye. A diferencia de generaciones anteriores, los niños de hoy tienen mucha información personal almacenada en formato digital y los padres deben ser conscientes de dónde se encuentra y cómo está protegida.

4 – Discute el asunto con otros padres. Saca el tema en la próxima reunión de la asociación de padres de alumnos. Asegúrate de que el resto de padres conocen el tema y también se implican en la discusión.

5 – Pide que se te informe periódicamente. Las tecnologías cambian y continuamente se desarrollan nuevas aplicaciones y usos. Y siempre que puedan mejorar el proceso educativo, se deben usar. ¿Cómo valora la escuela las nuevas tecnologías en relación con la seguridad de tus hijos? Este tema puede discutirse al menos una vez al año con el consejo del colegio y las asociaciones de padres.

Las escuelas con las que he estado en contacto están abiertas y dispuestas a involucrar a padres preocupados en el asunto de la seguridad de Internet. Y mientras que se encargan de la gran responsabilidad de garantizar la seguridad de nuestros hijos mientras que están al cargo de ellos, los padres necesitamos estar activamente alerta e involucrados en la seguridad en todo momento. Puede que hayas hecho todo lo posible para mantenerlos seguros en Internet mientras están en casa, pero no es allí donde pasan la mayor parte del día. En este asunto vale la pena invertir un poco de nuestro tiempo.

Seguridad de Internet en casa y en la escuela – Parte 1

Artículo original de Lynette T. Owens, Trend Micro

Como madre de 2 niños pequeños, suelo fijarme en el curso escolar para medir el tiempo y señalar los acontecimientos importantes en la vida de mis hijos (y en la mía propia). El año escolar rige el día a día de nuestras vidas. Ahora que el verano termina son muchas las cosas que acaban de empezar. Mis hijos vivirán nuevas experiencias, conocerán a gente y aprenderán más cosas en el colegio durante este curso.

En medio de toda esta transición, es lógico querer que tus hijos estén protegidos y disfruten de la experiencia. Yo misma cuido de la seguridad de mis hijos desde que se levantan, se visten, se suben al coche, hasta que llegan al colegio. El centro donde estudian realiza una gran labor al informar a los padres de sus políticas, procedimientos, responsabilidades y expectativas para garantizar su seguridad en todo momento, en un entorno donde puedan aprender mientras se divierten.

Para la mayoría de nosotros, la seguridad es naturalmente la preocupación principal cuando se trata de nuestros hijos.

Sin embargo, hay un área de la seguridad infantil que sigue pasando desapercibida para mucha gente. Tras hablar con muchos padres y abuelos, directores de colegios, vecinos y amigos de todo el mundo, creo que no tomamos la seguridad de nuestros hijos en Internet con la misma seriedad que otros aspectos de su bienestar.

La seguridad de Internet es un tema que se escapa de las manos a muchos colectivos. Pregúntale a un padre con un hijo de 10 años y lo más seguro es que te diga: «No quiero que mi hijo vea cosas que no debe por Internet». Haz la misma pregunta a otro padre con 2 adolescentes en casa y te contestará: “Me preocupa no saber con quién están chateando o qué información dan sobre sí mismos.” Aunque todo el mundo sabe que existen riesgos, no son capaces de determinar qué les preocupa y, mucho menos, qué hacer al respecto.

Además, casi todos los chicos de entre 5 y 18 años pasan la mitad del día en el colegio o cualquier otro lugar fuera de casa y, parte de este tiempo, están navegando por Internet en clase, en casa de algún amigo o con el móvil mientras van de un sitio a otro.

Así pues, ¿qué debería hacer un padre al que le preocupan los demás aspectos de la seguridad de su hijo?

Aquí van cuatro consejos que cualquiera puede poner en práctica inmediatamente:

1 – Comprender cómo pasan sus hijos el tiempo en línea. ¿Cómo se conectan a Internet (ordenador, teléfono, etc.)? ¿Van a acceder a redes sociales como Facebook o Club Penguin? Ten presente las Políticas de privacidad y los Términos de uso de esos sitios. Puedes evitar que dañen su reputación o, incluso, roben su identidad simplemente utilizando algunos de los controles de privacidad ya disponibles en muchos sitios.

2 – Conoce los riesgos que corren tus hijos cuando están en línea. En la red puedes encontrar montones de increíbles recursos, algunos de los cuales están en http://es.trendmicro.com/es/about/internet-safety/. Quizás ya has oído hablar de los depredadores sexuales que abusan de los niños por Internet y hacen que vean contenido inapropiado o publiquen fotos inapropiadas de ellos, pero hay muchas más cuestiones sobre la seguridad en línea aparte de las que suelen ser noticia. Adquirir consciencia de estos riesgos es el primer paso para protegerlos.

3 – Pon algunas reglas básicas y utiliza la tecnología que te parezca más adecuada. Una vez hayas comprendido los riesgos, debes determinar cómo van a utilizar tus hijos la tecnología en sus vidas. Algunas tecnologías les serán de utilidad para el colegio, pero debes decidir cómo quieres que las utilicen para su aprendizaje, socialización y entretenimiento. Decide dónde, cuándo y con quién pueden usarlas. Además, ten en cuenta que actualmente hay increíbles tecnologías que ayudan a gestionar el tiempo que pasan los niños en línea de forma segura. Las características de controles paternos en software de seguridad son una base perfecta para ayudarte a gestionar algunos de los problemas más básicos, tales como el bloqueo de sitios inapropiados, la limitación de tiempo y la supervisión de los sitios que visitan. También tienes la ventaja de mantener tu sistema seguro en caso de que alguien haga clic donde no deba (incluidos tus hijos). Como he dicho antes, hay montones de recursos que te ofrecen algunas de las organizaciones más conocidas:

4 – Enseña a tus hijos a actuar de forma cívica y segura en Internet. Enseñamos a nuestros hijos a pedir las cosas por favor, a dar las gracias, a no hablar con extraños, a ponerse en cinturón de seguridad y a tratar a los demás con respeto. Pues bien, esto mismo se aplica a Internet. Algunos de los aspectos que deben tenerse en cuenta son exclusivos de Internet (p. ej. tener cuidado con los fraudes de ofertas gratuitas enviadas por un «amigo»); pero, como cualquier otra habilidad en la vida, navegar de forma segura en línea es solo cuestión de práctica.

¿Te parece más sencilla la teoría que la práctica? Puede ser, pero yo nunca he reparado en gastos cuando se trata de la seguridad de mis hijos. Es posible que haya gastado más (en euros, por supuesto) en sillitas para el coche, puertas de seguridad, protectores de enchufes y esquineros para mesas de lo que he invertido para mantener la seguridad de mis hijos en línea. La seguridad en línea requiere la formación de los padres, primero, y una inversión en tecnología para proteger a los hijos, después. Si bien mis hijos ya son mayores para utilizar el engranaje de seguridad por el que pagué en su momento, lo cierto es que la inversión que realicé para enseñarles buenos hábitos en línea les durará toda la vida.