Seguridad de Internet en casa y en la escuela – Parte 1

Artículo original de Lynette T. Owens, Trend Micro

Como madre de 2 niños pequeños, suelo fijarme en el curso escolar para medir el tiempo y señalar los acontecimientos importantes en la vida de mis hijos (y en la mía propia). El año escolar rige el día a día de nuestras vidas. Ahora que el verano termina son muchas las cosas que acaban de empezar. Mis hijos vivirán nuevas experiencias, conocerán a gente y aprenderán más cosas en el colegio durante este curso.

En medio de toda esta transición, es lógico querer que tus hijos estén protegidos y disfruten de la experiencia. Yo misma cuido de la seguridad de mis hijos desde que se levantan, se visten, se suben al coche, hasta que llegan al colegio. El centro donde estudian realiza una gran labor al informar a los padres de sus políticas, procedimientos, responsabilidades y expectativas para garantizar su seguridad en todo momento, en un entorno donde puedan aprender mientras se divierten.

Para la mayoría de nosotros, la seguridad es naturalmente la preocupación principal cuando se trata de nuestros hijos.

Sin embargo, hay un área de la seguridad infantil que sigue pasando desapercibida para mucha gente. Tras hablar con muchos padres y abuelos, directores de colegios, vecinos y amigos de todo el mundo, creo que no tomamos la seguridad de nuestros hijos en Internet con la misma seriedad que otros aspectos de su bienestar.

La seguridad de Internet es un tema que se escapa de las manos a muchos colectivos. Pregúntale a un padre con un hijo de 10 años y lo más seguro es que te diga: «No quiero que mi hijo vea cosas que no debe por Internet». Haz la misma pregunta a otro padre con 2 adolescentes en casa y te contestará: “Me preocupa no saber con quién están chateando o qué información dan sobre sí mismos.” Aunque todo el mundo sabe que existen riesgos, no son capaces de determinar qué les preocupa y, mucho menos, qué hacer al respecto.

Además, casi todos los chicos de entre 5 y 18 años pasan la mitad del día en el colegio o cualquier otro lugar fuera de casa y, parte de este tiempo, están navegando por Internet en clase, en casa de algún amigo o con el móvil mientras van de un sitio a otro.

Así pues, ¿qué debería hacer un padre al que le preocupan los demás aspectos de la seguridad de su hijo?

Aquí van cuatro consejos que cualquiera puede poner en práctica inmediatamente:

1 – Comprender cómo pasan sus hijos el tiempo en línea. ¿Cómo se conectan a Internet (ordenador, teléfono, etc.)? ¿Van a acceder a redes sociales como Facebook o Club Penguin? Ten presente las Políticas de privacidad y los Términos de uso de esos sitios. Puedes evitar que dañen su reputación o, incluso, roben su identidad simplemente utilizando algunos de los controles de privacidad ya disponibles en muchos sitios.

2 – Conoce los riesgos que corren tus hijos cuando están en línea. En la red puedes encontrar montones de increíbles recursos, algunos de los cuales están en http://es.trendmicro.com/es/about/internet-safety/. Quizás ya has oído hablar de los depredadores sexuales que abusan de los niños por Internet y hacen que vean contenido inapropiado o publiquen fotos inapropiadas de ellos, pero hay muchas más cuestiones sobre la seguridad en línea aparte de las que suelen ser noticia. Adquirir consciencia de estos riesgos es el primer paso para protegerlos.

3 – Pon algunas reglas básicas y utiliza la tecnología que te parezca más adecuada. Una vez hayas comprendido los riesgos, debes determinar cómo van a utilizar tus hijos la tecnología en sus vidas. Algunas tecnologías les serán de utilidad para el colegio, pero debes decidir cómo quieres que las utilicen para su aprendizaje, socialización y entretenimiento. Decide dónde, cuándo y con quién pueden usarlas. Además, ten en cuenta que actualmente hay increíbles tecnologías que ayudan a gestionar el tiempo que pasan los niños en línea de forma segura. Las características de controles paternos en software de seguridad son una base perfecta para ayudarte a gestionar algunos de los problemas más básicos, tales como el bloqueo de sitios inapropiados, la limitación de tiempo y la supervisión de los sitios que visitan. También tienes la ventaja de mantener tu sistema seguro en caso de que alguien haga clic donde no deba (incluidos tus hijos). Como he dicho antes, hay montones de recursos que te ofrecen algunas de las organizaciones más conocidas:

4 – Enseña a tus hijos a actuar de forma cívica y segura en Internet. Enseñamos a nuestros hijos a pedir las cosas por favor, a dar las gracias, a no hablar con extraños, a ponerse en cinturón de seguridad y a tratar a los demás con respeto. Pues bien, esto mismo se aplica a Internet. Algunos de los aspectos que deben tenerse en cuenta son exclusivos de Internet (p. ej. tener cuidado con los fraudes de ofertas gratuitas enviadas por un «amigo»); pero, como cualquier otra habilidad en la vida, navegar de forma segura en línea es solo cuestión de práctica.

¿Te parece más sencilla la teoría que la práctica? Puede ser, pero yo nunca he reparado en gastos cuando se trata de la seguridad de mis hijos. Es posible que haya gastado más (en euros, por supuesto) en sillitas para el coche, puertas de seguridad, protectores de enchufes y esquineros para mesas de lo que he invertido para mantener la seguridad de mis hijos en línea. La seguridad en línea requiere la formación de los padres, primero, y una inversión en tecnología para proteger a los hijos, después. Si bien mis hijos ya son mayores para utilizar el engranaje de seguridad por el que pagué en su momento, lo cierto es que la inversión que realicé para enseñarles buenos hábitos en línea les durará toda la vida.

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