Schwarzenegger contra la industria del videojuego

por Presales Team Iberia

El pasado 26 de abril, el Tribunal Supremo de los Estados Unidos decidió aceptar a trámite el caso de Schwarzenegger contra la Asociación de comerciantes del entretenimiento (EMA), cuyo origen está relacionado con el modo en que se aplican las clasificaciones por edad en los videojuegos de naturaleza especialmente violenta.

En octubre de 2005, el gobernador de California Arnold Schwarzenegger firmó una ley estatal por la que se restringía la venta o el alquiler de videojuegos y juegos de ordenador violentos a menores de 18 años, especialmente de aquellos juegos “que ofrecen al jugador la posibilidad de matar, mutilar, descuartizar o agredir sexualmente la imagen de un ser humano”. La EMA (entonces conocida como la Asociación de comerciantes de software y vídeo o VSA) puso una demanda contra el estado por considerar esta ley inconstitucional, querella que ganó posteriormente debido a que la ley vulneraba la libertad de expresión (según la Primera enmienda) y a que dichas medidas ya se aplicaban para garantizar que estos tipos de juegos no se venden a menores.

El estado de California apeló esta resolución ante el Tribunal de apelaciones del noveno circuito, pero volvió a perder y la ley fue revocada.

Finalmente, el estado interpuso una apelación ante el Tribunal Supremo, donde se discutirá el caso este otoño. Lo cierto es que el mero hecho de que el más alto tribunal de los Estados Unidos haya aceptado esta tarea ha provocado numerosas especulaciones: ¿significa que se anularán todas las sentencias anteriores? ¿O se confirmarán las decisiones actuales del sistema?

Yo no vivo en California y hace poco que me enteré del caso. Lo primero que me pregunté fue que, si ya hay un sistema de clasificación por edades para los videojuegos, ¿es que no se aplica? ¿Cuál es el problema?

El debate se centra en determinar si es ilegal vender estos juegos a menores en los Estados Unidos. Lo cierto es que los videojuegos ya se clasifican por edades, pero lamentablemente las clasificaciones son muy poco estrictas. A pesar de su gran contenido violento, algunos juegos considerados aptos para jóvenes de 13 años no son ilegales (a diferencia de la venta de pornografía a menores). Si bien las leyes en materia de contenidos sexuales y menores están altamente reguladas y definidas, esto no ocurre con los contenidos violentos para menores.

Cuando leemos los casos de jóvenes que cometen asesinatos y robos en homenaje a juegos como ‘Grand Theft Auto’ o ‘Halo’, es fácil comprender cómo se ha llegado a tal punto sin la necesidad de una investigación científica que vincule el uso de los videojuegos con un comportamiento violento. Dejando a un lado nuestra opinión en cuestiones como el hecho de que el gobierno regule los videojuegos o la protección de la libertad de expresión, debemos entender que los videojuegos no son como el resto de la tecnología multimedia. Cuando vemos una película violenta, somos participantes pasivos. Sin embargo, cuando jugamos a un videojuego y matamos o mutilamos al contrario para ganar, estamos tomando decisiones activamente sobre lo que hacemos a nuestro enemigo (y, en muchos casos, si la acción es digital, puedes hablar en vivo con tu rival durante el combate). No hay duda de que Internet ha cambiado el panorama infantil y de los videojuegos desde los tiempos de los Invasores del espacio.

En un mundo perfecto, y a falta de una decisión final del Tribunal Supremo, los padres necesitan primero obtener la información necesaria para, posteriormente, pasar a la acción. Las leyes no bastan para garantizar el acceso de nuestros hijos al contenido más apropiado por edad (la ley de California en cuestión ni siquiera cubre los juegos descargados desde Internet o reproducidos en línea). Solo los padres saben realmente qué juegos son los más adecuados para sus hijos.

Si dejas que tu hijo utilice videojuegos:

1. Conoce el sistema de clasificaciones de videojuegos de tu país. La industria del videojuego actual ofrece numerosos sistemas de clasificaciones de juegos según el país de residencia. Las clasificaciones suelen indicar la edad mínima requerida para utilizar el juego y alguna referencia al tipo de contenido resultante en dicha clasificación por edad. Estados Unidos y Canadá tienen la Junta para la clasificación de software de entretenimiento (ESRB). Mientras que, en Europa, se aplica un sistema de clasificación de Información paneuropea sobre juegos (PEGI) y, en Japón, cuentan con la Organización de clasificación del entretenimiento informático (CERO). Descubre cuál es el sistema de clasificación de tu país y qué significan los símbolos.

2. Lee las reseñas y habla con otros padres. El sistema de clasificaciones es solo una parte de la información que necesitas para tomar una decisión. Habla con otros padres que tengan hijos de la misma edad que el tuyo y conoce sus opiniones y las de sus hijos sobre los juegos. También puedes leer las reseñas de otros padres y grupos de defensa de la seguridad en Internet, tales como Common Sense Media, que te ayudarán a tener otra perspectiva.

3. Mantén la consola del videojuego en una zona común del hogar. De este modo, podrás vigilar a tus hijos y a sus amigos mientras juegan.

4. Conoce las capacidades de tu consola favorita. Muchas de las consolas de videojuegos más conocidas te permiten bloquear el uso de los videojuegos en función de la clasificación del juego. Además, debes tener en cuenta las capacidades para Internet de tu sistema: si puede conectarse e Internet, debes asegurarte de que tus hijos acceden al contenido de Internet que consideres adecuado. Muchas de las consolas más conocidas tienen características de bloqueo del acceso a Internet, pero solo algunas ofrecen la capacidad de bloquear ciertos tipos de contenidos (p. ej. la característica de seguridad para niños de Trend Micro para Sony PlayStation 3), en vez de todo el acceso a Internet.

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